8.5.08

veitiseis

Porque siento que se me va un poco la vida al dejarte ir. Al irme yo en realidad. Quizás de tanto intentarlo me convencí que el círculo empieza y termina en vos. Como si fuera un error de esos que pesan con el tiempo, de los que uno no olvida. Porque no termina de parecerme del todo correcto. Del todo ideal.

Y otras manos y otro cuerpo y tu vos en el teléfono apurándote a colgar.

Y si le hecho la culpa al miedo? Al miedo ese a lo nuevo, a lo desconocido? Porque es fácil, porque podría ser, quien te dice. Porque no es que pudo ser algo bueno y no fue. Como dijo un poeta que no soy, nuestro amor fue desde siempre un niño muerto. Y es decir mucho. Demasiado mira. Entonces, decime, porque me cuesta tanto?

Cerrar puertas, abrir ventanas, es invierno, hace frío.

Y ya no veo tus manos en otras manos. Tu boca en otra boca. Ya solo sos vos en un recuerdo y en mi tristeza de esta noche así, medio fría medio de invierno.

Es una despedida? Es eso?


5.5.08

Veinticinco

Y que si tengo miedo
Acaso vos nunca sentiste miedo?
Acaso no llevo años escapando? Metiéndome en mil laberintos? Escapando de la boca de los minotauros…
Y llegas vos
Con tu cara de hombre que vivió y le dolió. Con la sonrisa de costado, a medio hacer, entre burla y dulzura.
Y sabiendo, perfectamente sabiendo en donde te metías entraste.
Entraste sin pedir permiso, entraste a romper con mis castillos y mis mascaras y mi sal.
Y a reírte. A reírte de mi maldad de nena y de mi historia. A decirme que no importa.
A desnudarme de mentiras antes de sacarme la ropa.
Y ahora, abierta, desnuda, descarnada. Movida de mi eje y sin saber, te juro vida que sin saber, que hacer en el próximo paso.
Y me decís que porque el miedo?

Y porque esto es bueno, por eso el miedo.
En los huesos el miedo, en las venas, en el alma.

Abrazame que viene el viento.

25.4.08

veinticuatro

me empezo a doler la espalda de tanto remar
de un tiempo a esta parte dejo de dolerme





me quedo con eso

12.4.08

Veintitres

Entonces le dijo a mis, por instantes, inexpertos dedos que hicieran lo que quieran con él.
Como un Adonis perfecto, exacto y derrotado ante mis besos y pezones entregó su exactitud a mis deseos.
Él, que había venido con su lengua y su casa de olor a vainilla a poner a la mujer que soy en el lugar que corresponde. Él como el origen del hombre a decirme cualquier madrugada que no era yo ningún trapo de piso horrible. A darle con la palma de su mano a la caricia exacta, al instante justo. Al gozo perfecto.
Como sucumbir una y mil veces. Prohibidos y fugaces. Hombre que me pone mujer. Tan perfecto el morbo, tan intenso el placer.
Como si un secreto nos condenara a ser la cópula perfecta.
Rayas.
Como que no nos alcanza la realidad para tanta fantasía.
Entonces llegué a tu casa con mi vestido de noche, mis medias de liga y mis tacos aguja.
Y tocaste mi pelo y perdiste tus manos lentas en mis labios rojos. Y chocaste tu mirada en mis ojos cerrados. Y tus manos bajaban a rozarme y a arriconarme contra la pared fría y los cuerpos calientes. Y el vestido por el piso y tus ojos que no podían creer. Y yo que volvía a sentirme mujer. Terrible y fatal. Tus palabras haciendo trincheras en mi cuerpo, tus dedos rasgando mis medias. Los tacos puestos. Tus manos de guerrero firmes en mi cintura de Venus y mi pelo derramandose en tu cara, en tu pecho y en tu sexo. Y el mundo se detiene en esas noches.
Nos reboza la desnudez, nos parece impúdico el pudor. Nos acabamos. A cada minuto. Acabaste con mi exposición. Desnuda como nunca, le diste a mi integridad un poco de juego sucio. Para limpiar el alma y mandar al carajo a los que son hombres por la mitad.

7.4.08

Veintidos

Y el msn es una herramienta maravillosa si uno quiere.

Y te lo dije por msn al final.

Con el corazón llegando al otro lado, con la vos quebrada y casi lagrimas en lo ojos te lo dije.

Y mi F12 y mi me empezaron a pasar cosas con vos se cayo en tu pantalla sin poder volver atrás, no había esc que valiera y te llego. Mi voz clarita, de nena que no sabe pero quiere saber. Que quiso tanto y ya no quiere, que quiere mirar para adelante y tiene miedo y espía para atrás.

Y como que así no se avanza.

Como que ahora me digas que a vos también te pasan cosas con migo, no se, como que duele un poco y se me escapa una lagrima.

Pero decidí decidir que no quiero que me duela. Sábelo, no quiero.

Quiero estar bien.

Y cada lagrima que se me cae hoy, ahora ya en este momento y que me duele es una que evito se me atore en la garganta mañana.

Y ya me rendí a tus pies. Desnuda de arrogancias y pecados. Y ya sonreí y ya brille y me opaque y te dedique demasiada ceniza en mi cenicero. Demasiadas palabras alrededor.

Y si ya no quiero gritar basta en mi balcón?

5.4.08

Vientiuno

nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele
nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele
nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele
nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele
nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele
nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele
nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele
nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele
nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele
nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele
nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele
nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele


Cien veces no debo
No me importa, no me duele



nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele
nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele
nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele
nomeduelenomeduelenomeduelenomeduelenomeduele


Mierda, no funciona

2.4.08

Veinte

Todita la culpa es mía
Podés ir y venir, podés regalarme toda tu ropa, darme toda tu cama y a la vez podés tenerme lejos, irte como si nada, te doy permiso, no hay problema para que te sientes en mi mesa y me hagas el novio un ratito, para que tomes de mi vaso, para no me dirijas la palabra, para que te invites a mis fiestas, para que te cueles en algún inconsciente sueño. Te dejo que juegues al amante algunas noches, al borracho algunas veces, al ausente todo el tiempo. Hacélo, no me jode, me acostumbro no hay problema.
No me jode tu indiferencia, tu mudez o ausencia. Son las reglas. Las conozco, yo las hice. Te doy permiso a lo que quieras. Pero hay algo que no podés hacer así de la nada.
No me llames cualquier noche y a destiempo para nada. No le pongas Ariel al identificador de mi teléfono. No le pongas tu nombre a mi noche. Que me deja temblando para nada. No me llames para nada. No te dejo que seamos amigos. No es lo mismo, no es como si nada.
Tu voz. Tu vos. Y tu Ariel una vez más le viene a dar de patadas en el culo a mi olvido y a tirar a la mierda cualquier ganas de no verte. De cansarme. Porque estoy cansada ¿sabés?. Te quiero lejos, fuera. No me busques para nada. Tomatelás loco. ¿No vés que no me importa?.
La re puta madre. No somos amigos ¿ok?