19.9.08

Treinta y ocho

Y yo que pensaba que el miedo paraliza.
Pero no. Tener terror hace que quiera hacerme cargo.
La espera larga y el sueño plácido.
Basta de pestes, plagas y epidemias.
Tocáme una vez más esa canción, que esta noche estoy con miedo.
Sólo quiero limpiarme.
Espero que no sea tarde.

11.9.08

Treinta y siete

Y por qué la ausencia ?
Porque capáz aveces hacerce cargo cuesta
Y en este tiempo anduvimos las dos muy territoriales,
asustadas
confusas
orgásmicas
inconclusas
infieles por ser fieles
desalmadas
bizarras
confesionales
rebeldes
peleadoras
atrincheradas
de limpieza
limadas
conociendo
en carne viva
a desgano
cumpliendo años
cerrando heridas
haciendo fiesta
humeantes
hurañas
nocturnas
de charla

Barajamos, dimos de nuevo y nos tocaron las mismas cartas:
nosotras mismas
Gritando siempre
Volvimos
Verborrea
Carito

De parada y en un pasillito

26.8.08

treinta y seis


ya no se si sos cagon o estupido

ya no se si jugarme o contratar un sicario

empiezo a temer de que en realidad


simplemente



seas un forro

1.8.08

treinta y cinco

Y un hombre me grita

Te has quedado prendida a un fleco de mi alma herida, a lo mejor te estas muriendo como yo.

Y en un punto suena mas que razonable, por lo menos una parte.

Y yo no te se decir bien de que o de donde me quede prendida. Pero ahí estoy, hasta las venas agarrada. Soñando con la yema de mis dedos y fragmentos de tu cuerpo. Junto a la sangre la ansiedad el deseo y otros lujos.

Y en que pensaba. A tus pies de nuevo, de rodillas. Sedienta.

Y eligiendo dios sabe que fundamento para mantenerme a salvo del recuerdo. Ayer me dijeron, nos movemos para alcanzar el placer o evitar el dolor. Y se contradicen las dos pautas si lo que quiero es amanecer junto a tu cuerpo con la luz entrándonos por la ventana. Amaneciéndonos. Si quiero beberte, con humo y palabras, entre tu mano y la pared.

Decimelo, que lo que quieras vos me lo pide el cuerpo.

30.7.08

treinta y cuatro

Si queres te cuento una historia, una de esas que hace mucho nadie cuenta.
De elfos y dragones, y la reina de las hadas. De castillos y tierras lejanas en las que las flores tienen otros colores y aromas magicos. Te cuento de sílfides y ogros, de princesas felices, de paseos por el bosque.
Si queres te cuento una historia, solo pedilo.

Y no pediste nada.


treinta y tres

No tengo mucho que pensar.

Tengo todo el tiempo del mundo, o por lo menos una parte, pero no lo aprovecho demasiado. Ponele.

Olvido cargar nueva música en el mp3 y loop eterno desde hace unas semanas.

Reiterativo

Día tras día

Y así sigo, mismos temas, mismo tema.

Eventualmente giro unos grados sobre la silla. Imagino otro afuera de aquel lado del vidrio. Imagino que sale el sol después de esta semana que viene siendo gris y que no ayuda una mierda.

Pero no

En frente las casillas siguen ahí, a medio hacer, entre chapa y ladrillo. Y la nena sigue ahí, jugando en el cordón de la vereda. Como si el 108 no pasara tan cerca. Como si ese cartón de verdad fuera un techo.

Y quizás es costumbre, digo, lo mío, como si me diera miedo un poco.

Quizás puedo seguir unos meses mas así. Eso me asusta.

Porque si, me ilumino cuando lo veo, pero nene, con vos brillo, y ese es un problema.

treinta y dos

Y caminamos de la mano, apurados por el frio, callados y de noche. Como tantas veces, como ninguna.

Calles pasando rapido y las siete cuadras mas largas nene, a cada paso a cada frenada de tus manos y la piel. Hasta la ventana y la pregunta y nene solo dios sabe porque hace tanto tiempo, y tu abrazo y mi miedo y el invierno tan metido adentro. Y el calor que nos apura el paso.

Y el espejo que me mira y tu boca que lo pide, y te veo, mi pelo desdibuja tus facciones, y ni tu boca en mi sexo importa, desdibuja. Tus ojos vuelven a ser el centro, lo inevitable. La pregunta. Tus ojos y esa pregunta. Y vos que sabes casi alguna respuesta tenes la mia en la punta de la lengua.

Y tu cuerpo todo, que reconoce el vicio antes que el sentimiento, hecho asi, tan sencillo y desnudo para mi.

Y me abrazabas, como sabiendo despedida y final, y tu pecho por primera ves y el abrigo de tu cuerpo.

Tan dulce es el final.

Que si lo pienso ni yo me lo creo demasiado.

Que si el me cuida o oficia de padre, que te hago sentir o que te falta, no se, tanta cosa mezclada, tanto todo.

Si, ya se, es lo que podes, y podes ahora y esta bien, y es bello y es valido y es injusto, como la puta madre es injusto.

Y estas solo y no queres hacerme mal, y yo que no se. Que quiero tus ojos clavados en mi por el tiempo que dispongas. Y eventualmente me parece que justificaría el lime, la locura. Porque como que no quiero estar sin vos, como que no se si puedo vio. No se

Y vos que no dijiste ni una ves quedate con migo, porque obvio nene, uno puede hasta donde puede, y vos pudiste demasiada dulzura junta como para pedirte otra cosa. Injusta yo que te ubique en el lugar incorrecto, fingiendo durante demasiado que solo sexo y a la mierda el resto